martes, 10 de febrero de 2009

Protestemos de lo que nos da rabia II

A sabiendas de que la encuesta finalizó hace algún tiempo y de que lo propio, si quisiera que ésta hubiera servido para algo, sería analizar los resultados, me dispongo a obviar insultantemente la presunta existencia pasada de dicha encuesta para hacerles entrega del segundo volumen de Protestemos de lo que nos da rabia.

En esta ocasión, el motivo de mi ira es bien concreto: se trata de las lentillas chocolateadas que, como yo, mucha gente acostumbra a consumir entre la comida (o almuerzo) y la cena. Esto es, los cereales Chocapic (y sucedáneos como pudieran ser los Chocos u otras variantes sin ni siquiera el respaldo de grandes compañías del sector de la alimentación). Estos cereales de "trigo tostado con chocolate", como se los describe en la caja, han pasado a lo largo de los años por muchas etapas que les han traído cambios sustanciales en varios aspectos; dado que esto último es puro relleno del artículo, ni por asomo me planteo el hecho de describir alguno de esos cambios, ya que mi memoria sólo acierta a recordar que anteriormente su sabor estaba más próximo al de la pintura Titanlux que al del más puro chocolate con leche (y si, lo sé porque Tyler lo sabe). Por tanto, mi queja contra los Chocapixes (supongo que de haber un plural sería este tan cool) no va dirigida contra uno de tantos cambios sufridos sino más bien contra el único por el que no ha pasado: el de su forma.

Como todo el mundo sabrá, los cereales protagonistas de este artículo tienen una forma claramente cóncava o, como ya he dicho antes, de lentilla comestible. Esto no sería un problema si no fuera porque su ingestión se realiza con ayuda de un bol y un brik de leche (así es como lo llaman; si fuera brick sería un ladrillo y se convertiría en algo bastante más pesado de tomar en los desayunos). Si Dios existiera, supongo que, entre otras muchas cosas, se encargaría de que al verter los cereales en el bol todos cayeran boca abajo, o lo que es lo mismo (por si no todo el mundo piensa como yo), con la teta mirando hacia el cielo ya que de esta forma podríamos comerlos en casi cualquier lugar provisto de, al menos, una mesa. Por desgracia, ninguna deidad ha hecho acto de presencia en los últimos 5000 años de historia de la humanidad, así que dudo MUCHO que vaya a aparecer Alá, por ejemplo, en mi habitación justo antes de merendar para encargarse de que las tetas de los cereales no me den la espalda. Pero no nos vayamos del tema y respondamos una pregunta que sin duda alguna mantendrá en vilo a la audiencia durante gran parte del artículo, si el tedio no lo ha evitado: ¿por qué demonios estamos hablando de la posición en la que deberían caer los cereales en el bol? Porque al llenar de leche el bol, el líquido y blanco elemento recorre los Chocapixes como si de toboganes de tratase, provocando el consiguiente derrame y un mar de carcajadas y llantos por igual, dependiendo de si es la parte afectada o la observadora la que reacciona. La respuesta es tan sencilla que genera una pregunta casi al instante: ¿por qué no poner primero la leche y después los cereales? Una vez más, la respuesta es sencilla, aunque no da lugar a más preguntas, que yo sepa; porque una vez la leche está en el bol, por culpa de Arquímedes cada Chocapic que entra desaloja su volumen en leche. Esto no es problema al principio, pero progresivamente el nivel de líquido aumenta y el desbordamiento se convierte en una posibilidad real. Por todo esto, tener que calcular cuánto aumentará el nivel de la leche una vez echemos cereales acaba provocando una sensación de rechazo y el hambre desaparece súbitamente, dando lugar a una pandemia mundial debida a la falta de los archiconocidos y siempre presentes en este tipo de productos, calcio, 8 vitaminas y hierro.

5 comentarios:

  1. Bien willy!!! muy buena actualizacion!!

    solo una pequeña referencia... yo como cereales integrales y como son relativamente plano.... XD

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  2. Claro, con los cereales planos se almuerza/merienda mucho más tranquilo...Si es que, ¡esto con los Golden Graham no pasaba! Pero ahora estoy en mi fase Chocapic; unas tienen la regla, otros estan en la edad del pavo y yo en mi epoca Chocapic.

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  3. Sr. Guillermo, me arrodillo ante sus escritos (los leo todos cuando alguien me recuerda que debo visitar éste su espacio de protesta)

    y un consejo de amigo. Pásese a los smacks, a las bolitas con chocolate o con miel, o cualquier otro manjar desayuneico de esféricas, redondeadas y armoniosas curvas que absorban rápidamente el líquido medio en el que flotan esperando a ser prontamente rescatadas para librarlas de la más genante de las blandeces)
    saludos bloggeros!

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  4. Ola hamijos, les inbito a ke se pasen por mi nuebo vlog corre-platano.blogspot.com
    Ai mucho porno asi ke no les dezepzionara (esto último es mentira, pero para cuando lo veáis será tarde, muahahaha).
    A ver cuando caen unas birritas que ya va tocando

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  5. vale....hace mil que no actualizas si...xo que buena entrada!!!
    claro que, esta etapa tuya de cereales igual ya ha pasado y entonces no tendrá sentido mi comentario....pero yo por comentar lo que sea! aunque no entiendo la frustración xq no como cereales desde que era bien pequeñaja.
    ahora...tu sabes lo que me he reido con el derramamiento de leche x esa maldita ley que hace que la parte concába esté hacia abajo!!! jajaja
    solo una última cosa ahora que me he aficionado a entrar aqui...(vamos q he entrado una vez o dos) a ver si actualizas que casi estamos en mayo y no hay comentarios desde febrero............
    besos!!!

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