sábado, 22 de noviembre de 2008

El Apocalipsis es inminente

Señoras y señores, hagan todo lo que siempre quisieron hacer y no se atrevieron o las circunstancias no se lo permitieron, porque el fin del mundo está al caer.

¿Que cómo lo sé? Es muy sencillo, no hay más que darse una vuelta por Internet observando sin prisa pero sin pausa los detalles que se nos pongan al alcance de los ojos. Al final, encontrarán algo que detendrá sus miradas sin darse cuenta para que el cerebro se pare a procesar el verdadero significado de lo que estamos mirando. Este ha sido mi caso y no puedo dejar de alarmarme y alarmar a mis escasos y fieles lectores de la gravedad de la situación. Navegando contemplativamente, por no tener nada mejor que hacer y con el único fin de encontrar el que fuese considerado mejor disco de Goldfrapp para abrir boca, alguna web, sin duda maléfica, puso a mi disposición uno de tantos minijuegos de publicidad cuyo objetivo radica en perderte en un mar de páginas, donde los iconos animados equivaldrían a las olas y los links ocultos en lugares insospechados vendrían a ser los tiburones. Este minijuego del Averno se basa en el más puro estilo del ya mítico "haz 20 dominadas antes que el ordenador" o la trilladísima carrera de coches mediante "clica aquí lo más rápido que puedas". Como todos sabemos, este tipo de publicidad ha procreado una barbaridad en los últimos tiempos, hasta el punto de poder encontrarnos anuncios de tales características con tan sólo escribir una dirección al azar en la barra de nuestro navegador. Además, su variedad es inmensa y ya engloba incluso situaciones cotidianas como cortar el césped antes que el rival (¿quién no se ha marcado una competi de cortar el césped alguna vez con un desconocido? Vaaaa, ¡bribones!) o marcar 10 canastas en un breve período de tiempo (seguro que la familia Gasol se entrena con estos minijuegos).

La cuestión principal es que el descontrol que hay debido a la cantidad y variedad de publicidad basada en minijuegos ha acabado creando un monstruo de la Internet capaz de quebrar la moral y la ética de quien lo vea. Aunque más adelante colgaré una ilustrativa captura del minijuego, antes me recrearé en describir la escena: en un rectángulo perfectamente normal podemos ver a dos personas delante de una mesa en lo que parece un restaurante o acaso el salón de casa de alguno de ellos. Uno de los personajes es un chico (supuestamente un niño) bastante gordo y el otro una chica que al parecer es su amiga y seguramente una vil consumidora de Fanta (Producto registrado por The Coca-Cola Company. Ya si eso aviso para que me paguen por la publicidad). La mesa ante la que se encuentran sentados contiene dos platos de espagueti y una vela, tan romántica como inútil, dado el plan que Satanás tiene preparado para la pareja de amigos. El niño, además de estar gordo lleva una camiseta que reza "Me encanta la tarta" por si a alguien se le había escapado el hecho de que tiene sobrepeso y siempre lo tendrá (mención especial para el peinado cool de cresta). No contentos con eso, los diseñadores, si se les puede llamar así, de tan grotesca imagen, no dudaron en dibujarle una generosa mancha de tomate alrededor de la boca al joven obeso. Con esta escena como premisa, Lucifer, transformado en instrucciones de juego, nos anima a que apretemos el botón "Da de comer el niño" con un mensaje claro y un objetivo perfectamente razonable: "Da de comer al niño gordo hasta que vomite en su amiga". Dicho esto, no sé qué más se podría añadir. Bueno sí, que la amiga es negra.



Clique en la imagen cuando esté preparado/a:


1 comentario:

  1. Ya lo dijo Nostradamus, el papa negro traería la destrucción del mundo. Cuando se refunde el mundo cual capitalismo volvéis a animar a Hamilton.

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