Se acerca la época más feliz del año para los dueños de los centros comerciales y/o tiendas de objetos regalables y, por esa razón, aquí estoy yo de nuevo, ofreciéndome para ser el único regalo navideño que van ustedes a tener sin que nadie pague específicamente por él (y digo pagar específicamente para que no salga ningún listillo diciendo que la línea telefónica necesaria para leer esto tiene un coste).
Mi vuelta al mundo Blogger no es casual, como ya he dicho antes, y tampoco es en modo alguno útil, pero llevo varios días, incluso puede que semanas, con unas ganas terribles de escribir algo. Desgraciadamente, el hecho de que mis dedos se muevan solos al compás de la música no quiere decir que pulsen las teclas adecuadas, así que esta nueva entrada de mi blog es simplemente una especie de recomendación de diversas formas de la subcultura que recientemente he tenido el placer de probar y pienso que podrían resultar igualmente satisfactorias aplicadas al resto de la población mundial.
Traducido del español-pedante al español-común, lo que quiero decir es que me dispongo a nombrar unos cuantos libros, películas, cómics, cuadros, series o lo que sea para que, el que tenga el menor interés, pueda echarle una ojeada e incluso disfrutar durante las vacaciones.
En cuestión de libros, por ejemplo, hace escasos días terminé la lectura de El guardián entre el centeno. No demasiado largo y nada pesado en su lectura, ya que simula estar escrito por un púber de 16 años, es un ejemplar de imprescindible adquisición si se quiere pasar un buen rato. El problema llegará al final cuando, después de haberlo terminado, nos demos cuenta súbitamente de que nos está haciendo reflexionar en contra de nuestra voluntad, acerca de la vida en general y de lo afortunados y desgraciados que somos al mismo tiempo. Poco más se puede decir. Sencillamente, léanlo si pueden.
Por otra parte, en lo que concierne al séptimo arte, para aliviar la tensa espera que produce el inminente estreno de El intercambio, no estaría de más hacerle un hueco a una película que recientemente fue emitida por TV3 y que un servidor tenía en la lista de pendientes desde hace lustros: Inocencia interrumpida. Con el aliciente que puede suponer para los más reticentes la presencia de Angelina Jolie (sí, la misma que protagoniza El intercambio, no es nada personal) y con un guión poco consistente pero bien llevado por las actrices protagonistas, no me imagino que nadie se atreviera a decir que dicha cinta no le ha aportado nada. En mi intento por maquillar un poco el envoltorio para atraer al público, desvelaré que la acción transcurre en gran parte en un manicomio al que es enviada Wynona Rider, por aquel entonces casi una adolescente, para curarse de unos problemas que tienen diferentes caras según el punto de vista de los médicos de aquella época y de la chica protagonista.
Realmente no hay mucho más que decir, el tema de esta nueva entrada era una mera excusa para avisar de que todavía sigo al pie del cañón, a pesar de no tener nada que decir. Para ser sinceros, quizá sí podría hacer alguna recomendación más... Una serie: Californication. Sin duda alguna los más listos ya habrán pillado el juego de palabras (cali-fornication) y ya se harán una idea del argumento pero, a pesar de tener en alta estima a mis lectores, daré unas pistas para los más vagos. El personaje principal, interpretado por el afamado David Duchovny, desafortunado en la elección de anteriores papeles, es un escritor que se niega a entrar completamente en la edad adulta y que no puede (o no quiere) controlar su encanto con las mujeres, lo que le ha llevado a su actual situación en la vida, semental pero soltero. Los diálogos son dinámicos y en algunos momentos sarcásticos y/o brutales, por lo que podría clasificarse como una serie de humor y drama a la vez. Si no recuerdo mal, actualmente se está emitiendo la segunda temporada en los Estados Unidos de Obama y la primera se puede encontrar traducida al español porque fue o está siendo emitida por Cuatro, lo que se agradece dadas las desastrosas traducciones mediante hilarantes subtítulos que se pueden encontrar por internet.
Sin ánimo de dar más la paliza, debería despedirme. Intenten aguantar hasta que tenga tanto material para escribir como inspiración para plasmarlo sin hacerles vomitar. Si no les parece bien, propongan ustedes mismos algo sobre lo que brindarles mi humilde opinión. Por cierto, quedan escasos días para que finalice la primera gran encuesta de Espero que el título se pueda cambiar y me gustaría agradecer a la persona que ha votado 12 veces la confianza depositada en mí. Ahora sé que si sigo así, estoy haciendo las cosas bien.
Eres el mejor. Ya me dejaras el libro, porque me han entrado ganas de leerlo. te quiero
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