Hete aquí una pequeña dosis de droga para sus admiradores:
"Nunca había tenido mucha suerte en la vida, pasaba los días delante de un ordenador y una mesa llena de papeles. Cada día al llegar a su puesto de trabajo no dejaba de mirar a su alrededor la vida de sus compañeros, podía imaginárselos con sus vidas tan ocupadas, repletas de amistades, fiestas, embrollos, en fin…lo que él pensaba que era una vida.
No dejaba de imaginar qué diferente podría ser la suya si fuera más atrevido, más aventurero o simplemente un poquito más sociable. Pero tenia que reconocerlo, no le gustaba la gente porque a la gente no le gustaba él.
Era una persona solitaria, eso lo sabía desde siempre, ya de joven había pasado sus días encerrado en su habitación rodeado de libros. Aunque los estudios los sacó con media de bien, su imaginación creció de forma desmedida. Pasaba horas y horas leyendo libros y sumergiendo su mente dentro de las aventuras que corrían sus héroes de ficción.
Siempre había soñado que de mayor sería como ellos, una persona dispuesta a todo y sin miedo a nada, pero la cruda realidad cuando creció le devolvió los pies a la tierra. No era tan fácil ser un héroe, y menos para una persona como él, tan reservada, tan tímida, encerrada dentro de su vida y sobre todo, sin nadie a quien salvar.
Era lunes y se encontraba de nuevo en su oficina, como cada día la gente pasaba a su alrededor y ni siquiera se fijaba en él. De repente miró por la ventana y vio en el edificio de enfrente a una chica llorando, qué digo una chica… ¡¡¡era una Diosa!!! Y en ese momento pensó que debería descubrir la razón por la cual lloraba aquella preciosidad.
Sin darse cuenta y en un momento sabía que su vida iba a cambiar, sabía que nada sería lo mismo, por fin sería el héroe que todos esperaban, por fin dejaría de soñar y su sueño se haría realidad. Se armó de valor y telefoneó a información para conseguir el teléfono de la casa donde estaba la chica, sabía la dirección, no debería ser difícil.
Después de hablar con cuatro telefonistas, y darse cuenta que la cosa no era tan fácil como el había pensado empezó a pensar qué diría cuando descolgaran el teléfono.
Pensó que ella le contestaría con la voz quebrada y lágrimas en los ojos, y cuando él le contara lo que sabía ella le invitaría a subir a su casa, entonces desplegaría sus armas de seducción, nunca utilizadas dicho sea de paso, y ella caería rendida a sus pies. Seguro que ella le propondría escaparse juntos a otro país, donde nadie les conociera y allí empezarían una nueva vida juntos.
Cuando llamó la chica le cogió el teléfono y él empezó a contarle todo lo que había pensado y todo lo que había visto, empezó a decirle cuánto había pensado en ella durante todo el día y cuán felices iban a ser los 2 juntos.
En el momento en que la chica le escuchó, inmediatamente colgó el teléfono, no sin antes llamarle loco y pervertido. Desde ese mismo momento se dio cuenta que nunca podría ser un héroe porque la sociedad actual no esta preparada para ellos.
Al bajar la mirada a su mesa encontró dos montones nuevos de papeles; eso de ser un héroe solo le había causado una pérdida de tiempo, aunque en el fondo él sabía que algún día su damisela esperaría a ser rescatada, y ese día no estaba lejos."
i és que la vida sol ser mooolt dura...ais! si haguera acabat bé t'haguera dit que la ficció es guay i que jo vull algo amb un final de llibre!
ResponderEliminarm'ha encantat
(per cert relato per a jovens...no per a xiquets):D